miércoles, 25 de septiembre de 2019

BANCOS CENTRALES ORIENTADOS AL DESARROLLO Y LOS DELITOS FINANCIEROS, Por Claudio Javier Castelli para Vagos y Derecho



A propósito del libro: “BANCOS CENTRALES ORIENTADOS AL DESARROLLO”, Notas para la discusión pública de una eventual reforma a la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina. De Pedro Biscay, Iara Hadad, Mariano Bonilla y Eduardo Codianni, con Prólogo de Sergio Omar Palazzo. Publicado por CINfin, Inecip y Ceppas, Ediciones del Jinete Insomne, Buenos Aires, 2018. Se presenta hoy miércoles 25.09, a las 19hs., en Talcahuano 256, primer piso (Auditorio INECIP-CEPPAS) 



El 03,09.2015, en el blog de Vagos y Vagas Peronistas se publicaba: "LA NOTA DE UN TRAIDOR A LA PATRIA: JOSE LUIS ESPERT, EN LA NACIÓN, Y EL NEOLIBERALISMO COMO FENÓMENO CRIMINAL", POR quien habla (http://vagosperonistas.blogspot.com/2015/09/la-nota-de-un-traidor-la-patria-jose.html ), a raíz de la nota que el mismo día en el diario “La Nación”, había publicado José Luis Esper: MODELO AGOTADO, LA UNICA OPCIÓN ES EL AJUSTE –se agregaba el artículo referido en el comentario-. 

El neoliberalismo volvía con su vieja receta oligárquica, en la nota de Vagos caracterizaba al neoliberalismo como un fenómeno del Código Penal más que como doctrina económica-política-cultural y dije que esa propuesta era lo que iban a hacer en el gobierno. Lamento no haberme equivocado, pero hay algo destinal en la historia del país en este péndulo nefasto de oligarquía y gobierno popular. Creo que tenemos que romper esa matriz para dar paso a un ciclo peronista de 20 años, con planificación larga de 20, planificación mediana de cuatro, y planificación corta de 2, porque cada 2 años se vota. La derecha oligárquica de esta época no está capacitada para gobernar, su atroz codicia y egoísmo, así como su exaltado cipayismo la hace inepta para gobernar un país como la argentina, intrínsecamente peronista. Hasta que la oligarquía no aprenda que cuando tome el poder no podría provocar una regresión de los ingresos, ni pretender reformas laborales, ni someter el país al capital financiero internacional y sepa que siempre habrá peronismo en el país, porque el peronismo es la raíz de la nacionalidad en la argentina no podrá gobernar. 

Si hablamos del neoliberalismo como fenómeno criminal lo es por la inmensa deuda externa que contrae, la infinita fuga de divisas, la pornográfica desocupación que provoca, el aumento exagerado de la pobreza, la cantidad enorme de evasión impositiva, y lavado de activos que se producen en sus gobiernos. Todos delitos económicos. Por eso al presentar este libro tenemos que tener presente la experiencia del CAEP EN EL BANCO CENTRAL REPÚBLICA ARGENTINA, conducido por David Baigún. 

El derecho penal económico se inició en la Argentina con los estudios de Enrique R. Aftalión –discípulo del iusfilosofo argentino Carlos Cossio- en los años 40 y 50. Desde Aftalión se produce un salto hasta el libro de Esteban Righi en los años 70, la primera edición en México, su “Derecho Penal Económico” donde promovía una amplia intervención del Estado. La segunda edición de ese libro mantiene el mismo tono y toma el toro por la  raíz en su crítica del derecho penal económico neoliberal. Simultáneamente David Baigún profundizaba sus estudios de Derecho Penal Económico, siendo convocado por Alfonsín al Banco Central República Argentina, para atender querellas con los bancos quebrados en la década de los 80, sobre todo a partir de Marzo de 1980, con la quiebra del BIR, ODDONE, GRUPO GRECO, y más adelante; Banco de Italia, del Oeste, Banco Cabildo, Grupo Pirillo, en fin. También fueron contratados por el Banco Central los ex jueces que habían condenado a las juntas militares: León Arslanián, Ricardo Gil Lavedra, etc. 

Pero solo Baigún planifica con sentido estratégico y propone la creación dentro del Banco Central del CAEP (El mítico Centro de Asuntos y Estudios Penales del BCRA) de corta y esplendorosa vida y que sacudió la justicia federal por aquel entonces. Hasta Baigún las causas de Bancos la llevaban abogados sin dedicación absoluta al derecho penal, lo que provocaba errores de todo tipo en el manejo de la causas. Hasta Baigún los organismos del Estado ni se planteaban tener un grupo de penalistas que lleven adelante las querellas y estudios económicos criminales. Por David Baigún es que en el 2003 se creó el CIPCE (Centro de Investigación y Prevención de la Criminalidad Económica, y en 2012 la PROCELAC dentro del Ministerio Público (La Procuraduría en Criminalidad Económica y Lavado de Activos), y como consecuencia el cuerpo de peritos especiales en corrupción y delitos económicos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Asimismo, el devenir de Pedro Biscay en el Banco Central es también deriva del influjo de Baigún.

Tuve el honor de integrar el CAEP, junto a "Tute" Baigún, y el Dr. Abelardo Giménez Bonnet, la Dra. Patricia Llerena, el Dr. Alejandro “Fredy” Pochat, luego asesinado en una auditoría de la Anses en Mar del Plata, en el año 1997 ( https://www.lanacion.com.ar/sociedad/honras-para-pochat-nid75601) y otros letrados. Pero sólo Gimenez Bonnet, Patricia Llerena –Jueza en un Tribunal Oral-, y el que suscribe permanecieron fieles a seguir trabajando dentro de alguno de los poderes del Estado, la mayoría eligió pasarse a defender a los delincuentes económicos, algo, claro, más rentable. Se consiguieron por primera vez medidas procesales contra los banqueros, y se llegaron a las primeras condenas como las del BIR, la del Banco Los Andes (Grupo Grecco), en Mendoza, etc.. 

Claro que el sistema financiero sintió que lo investigaban y que el derecho penal no sirve solamente para meter pobres en la cárcel. Las resistencias más fuertes llegaron con Menem y Javier González Fraga a cargo del Banco Central, fue él y su directorio –algunos procesados en las causas que investigaba el CAEP- quienes despidieron a Baigún, disolvieron el centro, y se volvió a un nuevo período de acumulación del capital financiero en perjuicio del pueblo, el trabajo y la patria. 

En el nuevo período que se reinicia en Octubre hay que volver a recrear un centro como el CAEP dentro del Ente Rector de las finanzas que además de la persecución penal a los banqueros que provoquen perjuicios se haga una debida evaluación del concepto baiguniano de DAÑO SOCIAL, que es el provocado por un conjunto indeterminado de perjuicios y que no es posible cuantificar claramente porque es el momento del punto nodal en que la cantidad se transforma en cualidad –concepto hegeleano- y los daños individuales a los ahorristas se transforman en daños sociales al sistema económico en su conjunto y a la nación. 

Para finalizar recuerdo el Discurso de Juan Domingo Perón en la Bolsa de Comercio siendo Secretario de Trabajo y Previsión, el 25 de Agosto de 1944 (http://repositoriorecursos-download.educ.ar/repositorio/Download/file?file_id=da8289f8-a130-488d-b287-98decb485b3d ) les habla de la necesidad de organizar el trabajo y el capital, pero claramente le pone límites al capital si unos ganan, los otros también deben ganar, pero para ello tienen que dejar la plata aquí, en este país. 

Todas estas reflexiones son consecuencia del espíritu que propugna este libro que presentamos. 

Agradezco a todos los presentes al resto de los expositores compañerxs: Javier Azzali, Juan Escobar, Susana María Orcaje, Mariano Bonilla y Pedro Biscay. 

Celebro profundamente la realización de este texto realizada con apoyo de la Fundación Rosa Luxemburgo, y felicito hondamente a sus autores.-

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