martes, 11 de octubre de 2016

CIVILIZACIÓN Y BARBARIE NEOLIBERAL, Por Claudio Javier Castelli



Chantal Mouffe





“NO HAY DOCUMENTO DE CIVILIZACIÓN QUE NO SEA, SIMULTÁNEAMENTE, UN DOCUMENTO DE BARBARIE” (Walter Benjamín, Iluminaciones IV).


Civilización y barbarie, son dos modelos de relaciones políticas, económicas y culturales, unidos, e inseparables, y son el testimonio de la agonía del proyecto liberal en lo político. Pues este presupone unidad para interpretar los principios éticos y políticos, un acuerdo sobre límites y facultades de la democracia liberal. Y pregona, unidad para todos los argentinos. La falsa unidad o consenso para todos los argentinos, es la hegemonía del capital, brutal, y engañosa.


Dice Hegel –en las tesis de habilitación- “la contradicción es la regla de lo verdadero, la no contradicción de lo falso”. 


Sin contradicciones es imposible caminar en sociedad. Chantal  Mouffe[1], diferencia lo político, de la política. “Lo político” se refiere a esta dimensión de antagonismo que puede adoptar diversas formas y puede surgir en diversas relaciones sociales. Es una dimensión que nunca podrá ser erradicada”. Por otro lado “La política” se refiere al conjunto de prácticas, discursos e instituciones que busca establecer un determinado orden y organizar la coexistencia humana  en condiciones que siempre son potencialmente conflictivas, ya que están afectadas por la dimensión de lo “político”[2].


“La negación de lo político en su dimensión antagónica es lo que impide a la teoría liberal concebir la política de una manera adecuada. No es posible hacer que desaparezca la dimensión antagónica de lo político simplemente negándola o deseando que desaparezca”. Este es el típico gesto liberal”[3].


El pensamiento liberal también es impotente para pensar las pasiones y las identidades colectivas. El hombre racional abstracto es el que actúa en política, y el individualismo extremo, le impide ver las identidades colectivas.



Al no admitir los conflictos gobierna con un aparato comunicacional y financiero, a su medida, que escatiman toda noticia conflictiva. Ayer, domingo, 10/10/16,  salió en La Nación, una noticia del Encuentro Nacional de Mujeres, que se realizó en Rosario, el fin de semana y congregó más de 70.000 mujeres de todo el país, y países limítrofes. La noticia se refería a los “desmanes” provocados al final del acontecimiento, frente a la Catedral, y la represión realizada por la infantería. Nada había dicho anteriormente, lo mismo Clarín, y Perfil.


Esta forma de invisibilizar un reclamo de género multitudinario, es la forma en que el neoliberalismo político, elimina conflictos de su agenda, que concuerda con su representación de la política.


Habría que verificar la totalidad de motivos por los cuales la sociedad argentina, eligió la barbarie (el gobierno de Macri) para disciplinar al país. El neoliberalismo es barbarie, por la fiereza y crueldad con que se dirige a los más débiles, trabajadores, y, simultáneamente, cede el gobierno a los poderosos, banqueros, empresarios, ceos, con nula experiencia política y brutal codicia, para, desde el estado, beneficiar, a sus empresas. Es barbarie por el altísimo nivel de endeudamiento externo, que colapsará en un futuro al país, sometiéndolo a las finanzas internacionales, de las grandes potencias. Es barbarie porque ello provocará, más desocupación, más pobreza, más concentración económica, acompañada de represión política institucional, con durísimos efectos en sectores desprotegidos. Y es barbarie por su matriz  cultural, para dar un ejemplo,  la“ley de mecenazgo”, para permitir la deducción de impuestos a empresas que co-participen en proyectos artísticos, puede juzgarse por los resultados diversos que ya se han registrado en Brasil y Chile, países donde hace tiempo se ha aprobado", dice Horacio González, en una crítica nota sobre el proyecto; nosotros decimos, si algo de resistencia cultural queda, y creemos que mucho, el mecenazgo, es la forma de convertir los productos culturales, en fiambres del carrefour, que uno elige de las góndolas, al compás de música funcional. Cuando el mercado se apodera de todo, es pobreza para la mayoría, riqueza para minorías, y cultura vedada para el pueblo[4] .
Claudio Javier Castelli


Pero es la naturaleza de la reacción, que une civilización  y barbarie. En su intrínseca ideología está el limpiar “la grasa militante” del estado, “¡Campaña del Desierto!  ¡Ni idea del número de desaparecidos! ¡El carnicero que vuelva con su familia! ¡Si no pueden que no consuman! ¡Cambien salario por estabilidad!”[5].


Pero la característica de barbarie que más queremos señalar, para el gobierno de Macri, es la falta de reconocimiento de la naturaleza conflictual de la sociedad, la que lo hace apelar civilizadamente a la deshistorización, consensualidad y unión de todos los argentinos a través   de la brutalidad de los medios de comunicación dominantes, extirpando a los partidarios del gobierno anterior, de la vida política.


Vayan estas consideraciones como ejemplos de “Civilización y Barbarie" Neoliberal.



Claudio Javier Castelli

Octubre de 2016







[1] “Agonística”, Pensar el mundo políticamente, Fondo de Cultura Económica de Argentina, S.A., 2013, pag. 15: “Pensar de un modo político requiere del reconocimiento de la dimensión ontológica de la negatividad que no puede superarse dialécticamente que nunca podrá alcanzarse la objetividad plena, y el antagonismo es una posibilidad siempre presente. La sociedad está marcada por contingencia y todo orden es de naturaleza hegemónica; es decir, es siempre la expresión de relaciones de poder. En el campo de la política, esto significa que la búsqueda de un consenso sin exclusión y la ilusión de una sociedad armoniosa y perfectamente reconciliada debe ser abandonada. En consecuencia el ideal emancipatorio  no puede formularse en términos de realización de alguna forma de “comunismo”.

[2] “Ibíd. Pág. 22.

[3] Ibíd. Pág. 23

[4] http://vagosperonistas.blogspot.com.ar/2016/09/economia-y-cultura-por-horacio-gonzalez.html


[5] http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-311473-2016-10-11.html carta abierta

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